Por Esinal Ediciones

Es el procedimiento que se conoce de más antiguo y consiste en la aplicación de la materia colorante con ayuda de una brocha, un pincel, una esponja o mediante inmersión en un baño de tinte.

Casi siempre, a la forma de aplicación elegida precede la del mordentado, que consiste en la aplicación por cualquier método indicado de una materia o una mezcla de materias, destinadas a favorecer la impregnación del color.

Como quiera que el tinte no penetra, de todas formas, a mucha profundidad, el procedimiento presenta la desventaja de no ser posible el trabajo posterior de las maderas sin riesgo de poner al descubierto su color natural. Sin embargo se puede teñir sin inconveniente antes de su empleo las maderas de poco grosor y las hojas de chapeado.

En este procedimiento de teñido, los tintes, superficiales no provienen del empleo de colorantes propiamente dichos, sino de la acción, sobre los componentes de la madera, de ácidos o compuestos químicos incoloros o poco coloreados.

No es cuestión, pues, de dar a la madera un tinte diferente del suyo natural, sino, como en el caso del teñido por infiltración, de hacer resaltar o hacer más variados sus tintes naturales. No hay que teñirla, pues, de modo uniforme, sino únicamente las ramificaciones de su veteado deben producir detalles de coloración, dejando claros alli donde el tinte de la madera aparezca desnudo, en contraste con tintes oscuros debidos a un cambio de dirección de la fibra.

COLORANTES NATURALES

La distinción entre natural y artificial, términos muy utilizados en las polémicas actuales, es de difícil aplicación cuando se quiere hablar con propiedad de los colorantes naturales. En sentido estricto, solo sería natural el color que tiene por sí mismo. Esto puede generalizarse a los colorantes presentes de forma espontánea en otros materias primas extraíbles de ellos, pero puede hacer confusa la situación de aquellas substancias totalmente idénticas pero obtenidas por síntesis química.

También la de colorantes obtenidos de materiales vegetales, insectos, por ejemplo, y la de aquellos que pueden bien añadirse o bien formarse espontáneamente al calentar un alimento, como es el caso del caramelo.
Los colorantes naturales son considerados en general como inocuos y consecuentemente las limitaciones específicas en su utilización son menores que las que afectan a los colorantes artificiales.

MATERIAS COLORANTES QUÍMICAS PARA EL TEÑIDO DE LA MADERA:

Estas se dividen en cuatro grupos:

  1. Materias colorantes vegetales
  2. Materias colorantes animales
  3. Materias colorantes minerales
  4. Materias colorantes diversas

Materias colorantes Vegetales

Como materias colorantes o extractos tintóreos de origen vegetal, son los que se obtienen a partir de la madera de campeche, de la madera amarilla (madera de Cuba, de Tampico, etc.), de la madera roja (madera de Pernambuco, de Lima, del Brasil, etc.), de la madera de sándalo, de quercitrón, de catecú (extracto conocido con el nombre de cachú), de bija (cuyo extracto tintóreo se llama urucú o achiote), de granza o rubia (la rancina y otros extractos tintóreos de rubia), de orcaneta, de alheña, de cúrcuma, de las semillas de Persia, de cártamo, de azafrán, etc. Pertenecen también a esta partida otras materias colorantes, tales como la orcilla y el tornasol, preparadas a partir de ciertos líquenes; la enocianina, extraída del hollejo de ciertas uvas; la clorofila, que se extrae de las ortigas o de otros vegetales, la clorofila al sodio o al cobre, la xantofila, la imitación del pardo de Van Dyck preparada a partir de materias vegetales (corteza de haya, corcho, etc.) parcialmente descompuesta y el índigo natural extraído de determinadas leguminosas del género Indigofera (Indigofera tinctoria, especialmente), que se presenta generalmente en polvo, en pasta o en trozos de color azul violáceo.



Materias colorantes Animales

Como materias colorantes de origen animal se encuentran la cochinilla, obtenida por extracción del insecto, generalmente con agua acidulada o amoníaco. Otra materia prima obtenida como colorante animal es el quermés, colorante rojo extraído del quermés animal; la sepia, materia colorante parda procedente de la bolsa de tinta de la sepia; los extractos colorantes que se preparan con la goma laca y principalmente el lac dye: el pigmento nacarado (de perlas) natural, obtenido a partir de escamas de pescado, que consiste esencialmente en guanina e hipoxantina en forma cristalina.

La cochinilla:

El ácido carmínico, una substancia química compleja, se encuentra presente en las hembras con crías de ciertos insectos de la familia Coccidae ( Cochinilla ) , parásitos de algunas especies de cactus. Durante el siglo pasado, el principal centro de producción fueron las Islas Canarias, pero actualmente se obtiene principalmente en Perú y en otros países americanos. Los insectos que producen esta substancia son muy pequeños, hasta tal punto que hacen falta unos 100.000 para obtener 1 Kg de producto, pero son muy ricos en colorante, alcanzando hasta el 20% de su peso seco. El

colorante se forma en realidad al unirse la substancia extraída con agua caliente de los insectos, que por si misma no tiene color, con un metal como el aluminio, o el calcio y para algunas aplicaciones con el amoniaco. Es probablemente el colorante con mejores características tecnológicas de entre los naturales, pero se utiliza cada vez menos debido a su alto precio. Confiere a los sustratos a los que se añade un color rojo muy agradable.

El quermes.

Insecto parecido al pulgón, que vive en las coscojas y otros árboles, y cuya hembra forma en ellos las agallitas de las que se obtiene una sustancia colorante llamada grana.

Tratamientos.

Bajo este concepto se engloban aquellos productos químicos con los que se puede conseguir diversas tonalidades, coloraciones o determinados efectos en la superficie de la madera. También pertenecen a este grupo los productos químicos simples, como determinados ácidos y álcalis, así como sales orgánicas e inorgánicas, oxidantes o reductores y determinadas sales metálicas que se fijan en la superficie de la madera.

En la mayoría de los casos las coloraciones se forman por una reacción química de los productos químicos utilizados con las materias tánicas naturales de la madera o aplicadas por una reacción química de los productos utilizados.

Las tonalidades, la intensidad del color y la profundidad de la penetración que se puede conseguir con los tintes químicos dependen de la constitución química de la concentración y de la temperatura de la solución del tinte químico utilizado, así como de la clase de madera y de su contenido en materia tánica.

El color propio de los tintes químicos no se corresponde nunca con las tonalidades conseguidas en la madera, y por lo tanto la aplicación de dichos tintes requiere de una gran experiencia práctica.

Otra dificultad consiste en el corto tiempo límite de almacenamiento de determinados productos químicos, como por ejemplo el de las materias tánicas en el tinte metálico. Además la madera tratada con un tinte químico adquiere su tonalidad definitiva a menudo después de varios días.

La difícil reproducibilidad de las tonalidades y la larga duración del desarrollo excluyen prácticamente los tintes químicos de la fabricación industrial en serie, a pesar de sus excelentes propiedades.

Los tintes químicos para la madera proporcionan un aspecto positivo y profundamente teñido: anillos anuales de la madera oscuros en confieras, espejuelos oscuros y madera blanda clara en árboles de frondosas, es decir, lo contrario que los tintes de colorante que proporcionan a la madera un aspecto negativo y pobre: cercos anuales claros, madera blanda oscura.

Los tintes químicos se aclaran algo bajo la influencia de la luz, aunque a veces la tonalidad puede volverse más oscura y más intensa, la solidez al agua es satisfactoria en la mayoría de los casos.

Colorantes químicos.

Como productos tenemos para maderas ricas en taninos los álcalis ( amoniaco, potasa ), para el envejecimiento de la madera puede utilizarse el dicromato o el permanganato potasico, sales metálicas, aminas, etc.

El Dicromato potásico es el compuesto que mejores prestaciones tiene para el teñido químico, produce los aniones cromatión ( CrO4 )” y dicromatación

( Cr2O7 )” , contenidos respectivamente en los cromatos y dicromatos. Los empleados son estos segundos mal llamados bicromatos, de ellos nos interesan los de sodio y potasio. Estos obedecen a la formula general Cr2o7K2. y Cr2 O7Na2.

El primero de ellos es una sal de color rojo naranja, que cristaliza en prismas triclidicos de densidad 2,7,  estables y solubles en agua incluso a 0º = 5%, a 20º un 13% y a 100 0º un 94%

Una vez que el proceso del color se haya desarrollado ( 12 – 24 horas ), se habrá de eliminar mecánicamente el exceso de producto, pudiendo procederse al barnizado posterior .

Otro aspecto que tendremos que tener en cuenta es el pH que se tendrá en la superficie de la madera, pues nos podríamos encontrar con algún problema derivado del barnizado posterior

Relación de colorantes Naturales comerciales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Referencias bibliográficas:

Leonardo Santini

Manuel Riquelme Sánchez