Por José A. Rodríguez Barreal

 

Introducción

El continuado empleo de la madera por el ser humano a través de los siglos, hizo que pudiese conocer tres aspectos fundamentales de esta materia prima:

  1. Es una materia prima renovable.
  2. Es una materia prima perecedera, que puede ser afectada en distinto grado por agentes de deterioro tanto de origen abiótivo como biótivo.
  3. Es una materia prima que puede ser protegida frente a la agresión de los mencionados agentes de deterioro.

En relación con este último punto la muy extensa convivencia ser humano-madera, supuso un buen conocimiento de la segunda por el primero, conocimiento que preferentemente en los últimos 125 años, se ha incrementado mucho, asentándose en bases científicas y no solo de reiteración de rutinas laborales.banc_paseo_06

Como consecuencia del mencionado conocimiento, la protección de la madera a lo largo de los siglos se efectuó de dos formas principales:

1) De forma indirecta, seleccionando las especies de madera más aptas para cada uso de empleo, es decir empleándolas según su durabilidad natural frente a los agentes de agresión en las zonas de ubicación.
2) De forma directa mediante la utilización de medios físicos y/o químicos, suponiendo los primeros el recubrimiento con materiales cerámicos, metálicos, plásticos, etc., mientras que los segundos supusieron la impregnación con soluciones químicas protectoras, de variable efectividad. Las citadas impregnaciones son de dos tipos preferentemente, superficiales, con una penetración nunca superior a los 3 cms y totales o en profundidad, cuando afectan a la práctica totalidad de la madera de albura.

Las soluciones protectoras citadas lo son de productos denominados hidrosolubles o en disolvente orgánico la mayoría de las veces, aún cuando también se emplean con plena eficacia los protectores orgánicos naturales (creosotas principalmente).

El mobiliario urbano en madera presenta actualmente un gran empleo en zonas verdes arboladas urbanas (z.v.a.u.) y periurbanas (z.v.a.pu.) lo que unido al incremento sufrido por tales zonas supone una mayor importancia para tal tipo de mobiliario. El aumento de estas zonas se debe principalmente a la variación de las demandas sociales habidas en estos últimos cuarenta años; en efecto han pasado de presentar un papel meramente pasivo (lugares donde se iba a tener un mejor contacto con la naturaleza, a respirar aire menos contaminado que el habitual de las grandes urbes, etc.) a tener un papel activo, dando satisfacción a múltiples y variadas demandas sociales, aún antes, en muchos casos, de que tales fueran solicitadas por la sociedad.

El incremento de las demandas sociales hacia las z.v.a.u., son generalmente de tipo deportivo y de ocio, lo que genera la imperiosa necesidad de un equipamiento adecuado para cada uno de los casos que se puedan presentar, presentando el mobiliario en madera un importante % de tal equipamiento. Este, actualmente es muy variado, pudiéndose citar al respecto:

– En Viales: Paneles de señalización, papeleras, jardineras para árboles, arbustos y herbáceas de flor generalmente, tutores de arbolado joven, etc.

– En Áreas Infantiles: Vallas de separación, juegos infantiles polivalentes (estos incrementan la capacidad de elección de los niños, no suponiendo una repetición de una acción dada, lo que supone una gran importancia para los niños).

– En Áreas de Ocio: Mesas, bancos, talanqueras, puentes rústicos, pérgolas, etc.

– En Áreas Deportivas: Circuitos de preparación física, plataformas para pesca en lagos o ríos, obstáculos para caballos, petancas, juegos de ajedrez, etc.

Es indudable que todos estos elementos se pueden construir con otros materiales, metálicos, plástico, etc., pero parece lógico pensar que dado que el arbolado es el principal elemento de estas zonas, sea la madera, como continuidad del árbol, el material empleado con mayor preferencia.Wildebeest_Wooden_Climbing_Frame2__272466_1368547142

Como resumen de lo expuesto, se puede afirmar la gran importancia que el mobiliario urbano en madera tiene en las z.v.a.u. y las z.v.a.pu., pero dado que la madera es un material perecedero, deberá ser protegido adecuadamente a fin de lograr una más dilatada vida de trabajo.
Factores Incidentes Sobre El Tratamiento Preventivo De La Madera

La madera de mobiliario urbano se encuentra, normalmente, a la intemperie, en contacto o no con el suelo.

Actualmente la forma más efectiva y económica de protección preventiva de la madera es mediante su impregnación química, con soluciones de materias activas de características insecticidas, fungicidas, frente a agentes climáticos, etc., siendo indispensable el conocer para realizar adecuadamente el proceso, los puntos siguientes:
– Las características de la madera a proteger.
– Las condiciones del medio en que va a ser colocada en servicio.
– Los productos químicos a utilizar, siempre en concordancia con los dos puntos anteriores.
– Los sistemas de impregnación más aptos a aplicar en cada ocasión.

El primero de los puntos citados está en relación con la Durabilidad Natural de la madera, es decir el grado de resistencia que de forma natural presenta frente a los distintos agentes de deterioro, así como con el grado de Permeabilidad al paso de los líquidos.

La Durabilidad Natural de las principales especies de madera empleadas en Europa, así como su grado de permeabilidad al paso de los líquidos viene indicadas en la norma europear3414_21_gr060_2-2_thumbnail ya adoptada por España, EN 335/92 hasta cinco clases, todas ellas relacionadas con el grado de humedad del lugar de colocación.
De importancia, dadas las diversas exposiciones en que puede estar colocada la madera, es el relacionar dos de los conceptos anteriormente citados la Durabilidad Natural de la madera y la Categoría de Riesgo a que estará sometida en su lugar de empleo. Dicha relación se indica en la norma europea, también adoptada por España, EN 460/95. Esta norma nos ayuda a seleccionar mejor aún la madera a emplear en cada caso.

Los principales tipos de protectores químicos empleados con la madera de mobiliario urbano, para su protección preventiva son, hidrosolubles y en disolvente orgánico, utilizándose preferentemente los primeros para la madera en contacto directo con el suelo, mientras que los segundos se emplean más para madera no en contacto con el suelo.

La protección preventiva por impregnación química, de este tipo de madera implica la utilización de sistemas en profundidad, así como superficiales, frente a la acción negativa de los rayos UV solares.
Tratamientos Protectores Específicos De La Madera De Mobiliario Urbano

La ubicación de esta madera a la intemperie, en contacto o no con el suelo, queda encuadrada en las categorías de riesgo 4 ó 3 respectivamente (EN 335/92).
En relación con los puntos citados en el apartado anterior y cara a su impregnación preventiva, convendrá tener presente:
– Madera. Se deberán considerar:
– Características de la especie de madera a emplear en relación con el medio de colocación.
– Durabilidad Natural y grado de permeabilidad al paso de los líquidos.
– No presentar ningún tipo de anomalías (fendas, pudriciones, etc.) que incidan negativamente tanto en su aspecto estético como en la resistencia físico mecánica.
– Dimensiones de los elementos constituyentes, a fin que no se produzcan deformaciones, por causas climáticas (alaveos, giros, torceduras, etc.), dado que se encuentran a la intemperie.

– Producto químico protector. Se deberá de tener presente en el momento de la elección del protector, dos aspectos de gran importancia:
– Ubicación de la madera.
– Potenciales agentes de deterioro que se puedan presentar.columpio_anclajes_fijacion225-H-d8

Ubicación de la madera: La madera de mobiliario urbano puede estar colocada sobre otro tipo de material (metal, piedra, hormigón, etc.), que la aísle del suelo o bien en contacto directo con este. En razón de esto, se emplearán distintos tipos de protector; para madera en contacto directo con el suelo se suelen utilizar protectores hidrosolubles, mientras que en el otro caso se emplean más los protectores en disolvente orgánico. En ambos casos frente a la acción negativa de los rayos UV se emplean protectores hidrosolubles específicos de muy variable efectividad. Los protectores que se empleen deberán SIEMPRE de presentar un muy alto grado de permanencia en la madera, o bien dicho de otra forma un bajo grado de deslave, preferentemente frente al agua dado su emplazamiento. Por ello convendrá emplear siempre que se pueda protectores en disolvente orgánico no solubles en el agua.
Agentes potenciales de deterioro: Los que potencialmente pueden aparecer son de origen abiótico y biótico. Los primeros, de tipo climático, son preferentemente, temperaturas extremas y cambios bruscos de estas, así como las radiaciones solares ultravioletas, causantes de procesos de deslignificación y cambios de color de la madera, y finalmente la acción siempre negativa de la humedad. Entre los segundos se deben citar los hongos cromógenos y de pudrición así como los insectos xilófagos.

Dada la gran importancia que la humedad supone para la madera y en especial para la colocada a la intemperie, se aconseja emplear productos protectores en cuya composición entre elementos repelentes del agua y que a la par aporten una mejora en el grado de estabilidad dimensional del a madera frente al agua, aunque conviene recordar que una estabilidad dimensional del 100%, NUNCA se podrá alcanzar, lográndose en el mejor de los casos mejoras del 75% en el caso de maderas de conífera y del 60% para las de frondosa, según experiencias del autor.lissesdemainscourantesenchenemobilierurbain__025599100_1223_28112012

El mayor problema que actualmente se presenta para la madera de mobiliario urbano tratado preventivamente en profundidad, es su mala respuesta, en muchos casos, frente a la acción deteriorante de los rayos UV solares, causantes del agrisamiento y desfibración superficial de la madera. Tan solo mediante productos que colorean la madera, normalmente productos al agua, se están consiguiendo resultados adecuados, aunque ello supone que la madera no quedará con su color natural. Actualmente se puede considerar este problema como una verdadera “asignatura pendiente” con visos futuros de resolución, pero hoy en día con un importante peso dentro del ámbito de la protección preventiva de la madera, por lo cual desde este “foro” me permito tras indicarlo, animar a los investigadores a incidir sobre este punto, pues cuantos más seamos, mejores y más prontos resultados tendremos.

Frente a los hongos e insectos xilófagos se pueden emplear protectores de tipo hidrosoluble o en disolvente orgánico según la situación de la madera, tal como se indicó anteriormente.

– Sistemas de impregnación: La situación de esta madera a la intemperie con categorías de riesgo 3 y 4, supone su impregnación en profundidad, con sistemas de autoclave del tipo Vacío-Vacío o bien Vacío-Presión-Vacío, debiéndose de alcanzar penetraciones totales de albura y retenciones de materias activas del orden de 7 Kg/metro cúbico y 24 l/metro cúbico con protectores hidrosolubles y con disolvente orgánico respectivamente (valores aproximados). En lo que hace referencia a los protectores antifotodegradación, que se aplican superficialmente mediante pulverizado o pincelado, se deberán de alcanzar los grados de absorciones sólidas que los fabricantes del producto indiquen, en cada caso.

Situación Actual Del Tratamiento Protector Preventivo De La Madera De Mobiliario Urbano

La demanda creciente de zonas verdes arboladas urbanas y periurbanas dotadas de mobiliario de madera para usos deportivos, de ocio, juegos infantiles, etc. supone un desembolso económico de importante cuantía para los ayuntamientos, lo cual lleva aparejado un deseo del incremento de la vida media de servicio de los elementos constituyentes del citado mobiliario. Esto implica en primer lugar la absoluta necesidad de que la madera esté protegida preventivamente en profundidad y con productos de reconocida solvencia. Por desgracia, en ciertas ocasiones la madera o no está tratada preventivamente o lo está de forma superficial, forma inadecuada para una madera situada a la intemperie y sobre todo si se ha de colocar en contacto directo con el suelo.guyon_mobilier_urbain_banc_bois_epoca_51_visuel2-500x420

Se observa que la madera empleada, en la mayoría de los casos, es de importación, al presentar unas características resistentes, para distintas situaciones, superiores a las que se pudieran alcanzar con especies de madera nacionales. Sin embargo se debe tener presente que las presiones medioambientales en cierto número de países tradicionalmente exportadores de las citadas maderas hace que cada vez sean menores las exportaciones realizadas, suponiendo ya ciertos problemas el conseguir determinadas especies de maderas hasta hoy tradicionalmente utilizadas por algunos fabricantes españoles. Esto nos lleva a pensar en la necesidad de seleccionar, secar adecuadamente y posteriormente elaborar y someter a tratamiento de impregnación preventiva a maderas nacionales, a fin de tratar de conseguir calidades próximas a las alcanzadas con las maderas de importación. De esta forma, por otra parte se colaboraría al tan mencionado últimamente “desarrollo sostenible” de nuestros bosques.

Por último, estimo que dada la importancia social creciente de las zonas verdes arboladas urbanas y consecuentemente de su mobiliario en madera, urge la necesidad de tener un sello de calidad para tal mobiliario, el cual impondría la necesidad del ADECUADO TRATAMIENTO PROTECTOR PREVENTIVO por impregnación química.